Lo que comenzó como una alternativa económica y se ha convertido en un dolor de cabeza para cientos de usuarios en el Puerto Principal.
Ante la ausencia de un reglamento nacional por parte de la Agencia Nacional de Tránsito (ANT), la Agencia de Tránsito y Movilidad (ATM) de Guayaquil ha intensificado operativos de control que ya dejan un saldo de decenas de vehículos eléctricos retenidos.
Ese fue el caso para Iván, quien gastó USD 70 para recuperar su moto eléctrica de los patios de retención, entre multas y garaje. “Quieren hacer lo que les da la gana. En verdad a mí me cogió de sorpresa”, comentó.
Asegura que usa casco, respeta las señales y que, si fuera necesario, estaría dispuesto a matricularla, pero no sabe cómo hacerlo. Es que, de hecho, no podría, porque la ANT aún no ha emitido un reglamento que defina el registro de estos vehículos.
Desde hace al menos dos años, la entidad ha anunciado la elaboración de una nueva normativa para regular las motos eléctricas y scooters ante el aumento de importaciones de esos vehículos.
Sanciones de la ATM
Los precios van desde USD 300 hasta más de USD 2 000. Se comercializan sin exigir licencia, matrícula ni registro del comprador. Ante la falta de un marco claro para sancionar, la ATM decidió adelantarse y ejecutar controles, amparándose en el artículo 160 del reglamento de la Ley Orgánica del Transporte Terrestre, Tránsito y Seguridad Vial.
“Para los vehículos que no están registrados en la base nacional de datos y no se encuentran homologados, es decir, no tienen la seguridad del caso, no pueden circular en las calles. Los resultados son positivos. Hemos visto desde las cámaras de nuestro centro de control que existen menos de estos vehículos eléctricos circulando en la calle y, pues obviamente, los controles se van a mantener de forma constante”, mencionó Edgar Lupera, vocero de la ATM.
Fuente: Ecuavisa
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