En el mes de la Esclerosis Múltiple, la Asociación de Pacientes con Esclerosis Múltiple y Enfermedades Desmielinizantes del Ecuador (APEMEDE) denuncia una crisis sanitaria intolerable: más de 400 pacientes en hospitales del Ministerio de Salud Pública (MSP) e Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) carecen de medicación esencial para sobrevivir con dignidad.
No hablamos solo de cifras, hablamos de personas reales, de pacientes que hoy enfrentan el riesgo de perder funciones que nunca recuperarán. La esclerosis múltiple es una enfermedad neurológica crónica y degenerativa; su progresión no se detiene. Hospitales de relevancia nacional como el Eugenio Espejo y el Carlos Andrade Marín en Quito, el Teodoro Maldonado Carbo y el Abel Gilbert Pontón en Guayaquil, sufren desabastecimiento total o crítico, dejando a pacientes sin la continuidad terapéutica que les salva la vida.
Cuando el tratamiento se interrumpe, las consecuencias son inmediatas, devastadoras y, muchas veces, irreversibles:
Recaídas severas y progresión acelerada de la discapacidad.
Pérdida de movilidad, deterioro visual y dificultades cognitivas.
Colapso total de la autonomía: pacientes que dejan de caminar, ver o trabajar, sin recuperación posible.
Hoy, en Ecuador, esto ya está ocurriendo de manera alarmante. La falta de tratamiento sostenido en el sistema público no es un evento aislado, es una falla estructural grave que vulnera el derecho fundamental a la salud y expone a los pacientes a un deterioro evitable e inhumano. Cada semana sin medicación es una oportunidad perdida para preservar la calidad de vida y multiplica exponencialmente los costos futuros para el sistema.
El 4 de mayo de 2026, en representación de más de 400 familias que hoy enfrentan graves obstáculos para acceder a tratamientos médicos para la Esclerosis Múltiple, suscribimos una carta dirigida al Presidente de la República, Daniel Noboa, en la que solicitamos, de manera categórica y urgente, la ejecución inmediata del presupuesto asignado para la adquisición del medicamento Ocrelizumab.
Este tratamiento es indispensable para garantizar una atención integral, especializada y oportuna, y para permitir que las personas que viven con esta enfermedad accedan a una vida digna y plena. Se trata de pacientes que requieren atención prioritaria, conforme a los principios constitucionales y a los tratados internacionales vigentes, entre ellos los principios de Disponibilidad, Aceptabilidad, Accesibilidad, Precaución y Calidad, los cuales han sido inobservados por el Estado y por el Ministerio de Salud.
También hacemos un llamado al nuevo Ministro de Salud Pública, Dr. Jaime Otton Bernabé Erazo, en este momento crítico por el que atraviesa este sector tan vital para el país. Su liderazgo puede transformar esta emergencia en un hito histórico, priorizando el acceso continuo a tratamientos para esclerosis múltiple como primer acto concreto y emblemático de su gestión. Porque asegurar el tratamiento de quienes hoy están en mayor riesgo no solo es una decisión sanitaria impostergable, es una decisión humana imperativa.
Exigimos con urgencia, señor Ministro:
Abastecimiento inmediato y sostenido de tratamientos para esclerosis múltiple en todos los hospitales del MSP e IESS.
Mecanismos eficientes de adquisición y distribución que eviten interrupciones futuras.
Priorización real y efectiva de pacientes con enfermedades crónicas en la gestión del sistema de salud.
Ministro Bernabé, la APEMEDE abre las puertas del diálogo y ofrece toda la colaboración para trabajar en el bienestar de los pacientes con esclerosis múltiple que ya no pueden esperar más. Estamos listos para colaborar de inmediato.
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