La Agencia Nacional de Regulación, Control y Vigilancia Sanitaria (Arcsa) lideró inspecciones sorpresivas en farmacias y distribuidoras a nivel nacional. Los productos incautados no contaban con registro sanitario, estaban caducados o correspondían a muestras médicas cuya venta está prohibida.
QUITO.— Las autoridades de control sanitario en Ecuador endurecen sus acciones contra el comercio ilícito de insumos de salud. En una serie de intervenciones simultáneas en locales comerciales, farmacias y bodegas de almacenamiento, la Agencia Nacional de Regulación, Control y Vigilancia Sanitaria (Arcsa) procedió con el retiro del mercado de 1.453 medicamentos irregulares que representaban un peligro inminente para la salud pública.
Los operativos contaron con el respaldo del Cuerpo de Vigilancia Aduanera y la Policía Nacional. El objetivo principal de estas acciones fue frenar la comercialización de sustancias de dudosa procedencia que no garantizan las condiciones mínimas de seguridad, calidad y eficacia requeridas por la legislación ecuatoriana.
Las causales detrás de las incautaciones
El lote de medicamentos decomisados fue retirado de las perchas tras detectarse graves infracciones sanitarias de forma flagrante. Los técnicos de Arcsa clasificaron los productos retenidos bajo las siguientes condiciones de riesgo:
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- Falta de Registro Sanitario: Fármacos extranjeros ingresados al país por contrabando, los cuales no han pasado por los análisis obligatorios de los laboratorios nacionales para certificar sus componentes esenciales.
- Medicamentos Caducados: Productos con fechas de vencimiento alteradas o expiradas que seguían ofertándose al público, perdiendo su principio activo y generando riesgos de toxicidad.
- Comercialización de Muestras Médicas: Productos cuya etiqueta prohíbe de forma explícita su venta al público y que estaban siendo facturados de manera ilegal en mostradores particulares.
- Falsificación de Empaques: Medicamentos con números de lote falsos o leyendas adulteradas que buscaban evadir el rastreo informático de las autoridades locales.
Sanciones administrativas y clausuras inmediatas
Las inspecciones no solo terminaron en el decomiso de los fármacos. La normativa vigente en el país castiga con rigurosidad los delitos contra la salud pública, lo que obligó a los comisarios de salud a aplicar clausuras temporales de hasta 15 días en varios de los establecimientos comerciales infractores.
Adicionalmente, Arcsa inició los respectivos procesos administrativos que contemplan multas económicas que pueden superar los diez salarios básicos unificados. En los casos donde se determinó la falsificación de medicamentos de uso delicado o controlado, las evidencias se trasladaron a la Fiscalía General del Estado para investigar posibles delitos penales por atentar contra la vida de los pacientes ecuatorianos.
Herramientas ciudadanas para la prevención
La autoridad sanitaria recordó a los ciudadanos la importancia de adquirir medicamentos únicamente en establecimientos autorizados que cuenten con su respectivo permiso de funcionamiento vigente. Para facilitar el control civil, el organismo técnico instó a utilizar la aplicación móvil gratuita Arcsa Alerta, una plataforma digital que permite verificar en tiempo real si el lote impreso en una caja de medicinas cuenta con el registro sanitario ecuatoriano aprobado.
A través de esta misma herramienta tecnológica, los usuarios pueden ingresar denuncias anónimas adjuntando fotografías si detectan la venta de medicamentos falsificados, caducados o de contrabando en sus comunidades.
Por: Redacción Ecuaradio
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