Segunda vuelta en Perú: Keiko Fujimori y Roberto Sánchez disputan la presidencia


Más de 27.3 millones de peruanos acuden a las urnas este domingo para elegir al próximo presidente del país para el periodo 2026-2031.


La jornada electoral, que se extiende por diez horas (de 7:00 a 17:00 hora local), marcará la elección del noveno mandatario en tan solo una década, reflejando la profunda crisis de gobernabilidad que arrastra la nación andina. El escrutinio final de los votos previsiblemente tomará varios días debido al ajustado margen que anticipan los sondeos.

 

Los votantes se debaten entre dos opciones radicalmente opuestas y con un fuerte trasfondo histórico:

  • Keiko Fujimori (Derecha): La heredera política del expresidente Alberto Fujimori (1990-2000) busca la presidencia por cuarta vez consecutiva, tras haber perdido los balotajes de 2011, 2016 y 2021. Su victoria significaría el retorno del fujimorismo al poder absoluto un cuarto de siglo después de su caída.
  • Roberto Sánchez (Izquierda): Exministro y aliado cercano del encarcelado expresidente Pedro Castillo (2021-2022). Sánchez ha prometido la liberación de Castillo como un acto de reparación hacia los sectores rurales y populares, quienes sostienen que las élites políticas tradicionales impidieron gobernar al exmaestro rural.
La histórica fractura del voto peruano

La contienda revive la histórica polarización entre el fujimorismo y el antifujimorismo, una constante en la política peruana desde 1990. En los últimos tres procesos electorales, el antifujimorismo se impuso por márgenes milimétricos; en 2016 y 2021, la diferencia fue de apenas 40,000 votos.

El temor a una nueva crisis poselectoral está latente. En los comicios pasados, Fujimori cuestionó los resultados oficiales e interpuso recursos de nulidad bajo denuncias de fraude que no fueron respaldadas con pruebas sólidas. La tensión aumentó tras la primera vuelta del pasado 12 de abril, cuando el candidato ultraderechista Rafael López Aliaga —quien quedó fuera del balotaje por solo 21,000 votos frente a Sánchez— denunció supuestas irregularidades debido a retrasos logísticos en los centros de votación de Lima.

Vigilancia internacional y el peso del voto exterior
Para garantizar la legitimidad del proceso, las instituciones electorales peruanas han reforzado las medidas de seguridad. Misiones internacionales de la Unión Europea (UE) y de la Organización de Estados Americanos (OEA), con más de 250 observadores desplegados en todo el territorio, supervisan el desarrollo de la votación tras haber descartado anomalías estructurales en la primera ronda.

Asimismo, el resultado final podría definirse fuera de las fronteras nacionales. Un total de 1.2 millones de peruanos residentes en el extranjero están habilitados para sufragar, con colonias clave concentradas en ciudades como Buenos Aires, Santiago de Chile, Madrid y Barcelona.

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*